lunes, 6 de diciembre de 2010

Y cambió, cambió tanto...


...tanto cambió
que llegó un día en que se enteró
de que ya no era.


Claramente, la óptica meramente histórica, la aplicación al presente de la experiencia del pasado, no alcanza para la comprensión, ni mucho menos para la solución, de los problemas que ya son del presente y signarán gran parte del rumbo mundial para el futuro... cercano.

Así como la primera gran revolución mundial la provocó la emersión de un fenómeno radicalmente nuevo y desconocido, cual lo fue el monoteísmo ecuménico con su natural intolerancia (menos de un siglo pasó entre el reconocimiento del cristianismo en Roma y la prohibición absoluta del paganismo por ese mismo cristianismo hecho religión oficial del Estado, bajo el principado de Teodosio); así como la segunda gran revolución mundial la produjo la expansión del Islam a través de las guerras de conquista; ninguna de esas referencias puede ser aplicada en sentido estricto al nuevo problema que se plantea en la actualidad, con el etnocidio europeo ya irreversible y el nuevo avance musulmán de conquista a través de la invasión demográfica.

La inmigración es un fenómeno que ha existido desde siempre, si bien que limitado a pueblos cercanos y culturalmente afines. Lo que el mundo recién en los últimos 50 años ha empezado a conocer es la inmigración masiva, como sistema casi inconsciente, indetenible, de sustitución de la población nativa por otra alógena, fortalecida por las desfallecientes tasas de natalidad de las comunidades receptoras, y una aceptación pacífica, casi culposa (efectos no deseados del colonialismo, derecho de los pueblos pobres a vivir mejor en nuestra tierra, etc.), de una fatalidad trágica, en forma de melting pot optimista, hacia los futuros Eloi, irenistas, ingenuos y ambiguos.

Que la inmigración es un fenómeno interesante, oxigenante y beneficioso en las comunidades modernas es algo que los argentinos conocemos bien, y lo conocemos incluso respecto de culturas notablemente diferentes a nuestro sustrato cultural básico. Lo conocemos respecto de árabes, de japoneses, de esclavos brasileños que encontraban en esta tierra amparo bajo la legislación de Rosas, que garantizaba la libertad una vez pisado este territorio... Todos fueron asimilados y conformaron y enriquecieron nuestra argentinidad (si es que tal cosa existe, pero en algún plano ciertamente existe), porque sus contribuciones cuantitativas fueron ínfimas en lo proporcional, y porque el pueblo receptor estaba fuerte y pariendo...

El siguiente documental pone el acento donde debe, salvo al final, en que llama ingenuamente a la "evangelización" como forma de encarar el problema, desconociendo que esa acción es patrimonio siempre de los fuertes, que tiene por principal estandarte el de la natalidad (la religión se hereda), y como segundo estandarte el de la convicción (que es mucho más fuerte en el joven Islam que en un cristianismo exánime de iglesias vacías, monumentos museísticos para el turismo y nada más).

Cae en la superstición de la religión, diría Marx, y más que nunca ha razón en ello... La infraestructura es y será el pueblo. Sobre el sustrato étnico es sobre lo único que se construye. ¿O vamos a sostener todavía que es lo mismo un comunismo en Inglaterra o en Alemania, como soñaba Lenin, que un "comunismo tártaro" como el que vio Thomas Mann en Rusia soviética, o que un "comunismo dinástico" como el de los Kim Jong en Corea del Norte?



La religión es superstición, la economía también. El hombre no lo es. Salvo, claro está, el "concepto de hombre", el hombre universal. Pero el hombre de carne y hueso es parte de una comunidad, que no es otra cosa que un sistema orgánico de familias. Ese hombre, el hombre negado por el humanismo, en pos de una humanidad de átomos autistas, egoístas y desangelados, es la única respuesta.

La única evangelización posible es la del orgullo por lo que nos ha sido dado y por lo que somos. Volver a ser-ahí.

18 comentarios:

Chofer fantasma dijo...

Malthus no tenía razón. El mundo cambiaba hacia un lugar que no era el que predijo.

Hoy, no creemos que el crecimiento geométrico de la población superará de manera inevitable el crecimiento lineal de la riqueza o de producción de alimentos.

Creo que el documental hace malthusianismo on reverse.

Así como en la Edad Media el mundo árabe conquistó todo el norte de Africa, y gran parte de la peninsula hispánica, y se quedó por 800 años, para bendición de Europa que pudo conocer el álgebra y el acero de Toledo y crear el cante jondo.

No sabemos que maravillas nos traerá esta invasión de bárbaros, pero es interesante seguir mirando.

Occam dijo...

Chofer: Admiro su optimismo. No creo que el malthusianismo esté acabado sólo porque a su autor se le ocurrió plantear el problema de la escasez justo antes de la revolución industrial, que demoró sus predicciones un par de siglos. En todo caso, es claro que el hombre no va a ser el que acabe con el mundo, pero sí es muy probable que el mundo decida acabar con el hombre.

En cuanto a los árabes del siglo VIII, hay que recordar que ellos venían más helénicos que los bárbaros germanos que sucedieron al Imperio Romano, y de allí que su contribución haya sido humanista, científica y tolerante... vivificante en definitivas.

Pero en el siglo X un golpe de timón dentro del Islam entronizó la casta sacerdotal, y ya no hubo más Omar Kayanes que cantaran al vino...

Vuelvo entonces al principio del post, a su primer párrafo: Es difícil que la historia nos dé pautas acabadas sobre los tiempos titánicos por venir.

Un cordial saludo.

Basta Fuerte dijo...

Muy bueno el blog, te dejo el mio

http://basta-fuerte-radio.blogspot.com/

Nos leemos, saludos.

goolian dijo...

El Islam es muy variado y no es un conjunto monolítico.
Un sunnita es muy distinto de un chiíta.
Y un sufi que canta qawali fumando hashísh en Pakistán es tan herético para la Sharía o ley islámica como el senegalés baifal de Tuba.
En general es cierto que el Islam tiene un componente de evangelización agresiva que otras religiones no tienen. La conquista del planeta es un dogma bastante difundido.
Pero la cuestión fundamental a la que apunta Occam es que la religión no define la cultura. La cultura es más una autopercepción como "heredero" de una cierta tradición, identidad o visión del mundo.
Es como el judaísmo. Uno puede no seguir ni uno sólo de los 600 y pico de preceptos de la Toráh y no ir nunca al Shiel, pero adorar el gefilte fish y comer manzanas con miel en Rosh Hashaná.
Para mí toda religión es nefasta, un discurso de poder disfrazado de superstición pedorra, pero el Islam tiene un relación con la cultura, cualquiera sea ella mucho más despreciativa que la que tiene el europeo medio heredero de la culpa judeocristiana.
Occam, cual fue el golpe sacerdotal en el ISlam en el siglo X?
saludos

Occam dijo...

Basta Fuerte: Bienvenido a este espacio. En breve me daré una vuelta por el suyo.

Gracias por su comentario, y un cordial saludo.

Occam dijo...

Goolian: Muchas gracias por su erudito y exquisito comentario, como por otra parte es su sana costumbre.

Cito textualmente a Juan A. Hervada ("Biografía No Autorizada del Estado Islámico"): La historia desmiente, en primer lugar, que la decadencia de
la civilización y la cultura musulmanas y el atraso técnico y social de los países islámicos se deban al impacto negativo del período colonial y a “la agresión de la cultura occidental”; el declive del mundo islámico es muy anterior –se inicia en el siglo X- y sus causas fueron internas, precisamente relacionadas con el sistema teocrático y la interpretación literal del Corán y la Sunna que se
impusieron poco antes de que la hegemonía política pasara de los
persas y los árabes a los turcos
(es decir, en 1038-1040).

Yo en realidad, debo confesarlo, me refería al siglo XI y a ese acontecimiento, la expansión de los turcos selyúcidas sobre Irán y luego sobre Mesopotamia (sometiendo al califato de Bagdad) y luego sobre todo el Oriente medio. Es decir, a los años mil y pico. De ahí mi infantil confusión de siglos. Pero bueno, yo recordaba eso de un estudio preliminar al Rubayyat en la edición que poseo. El autor recién reseñado, en cambio, atribuye el golpe de timón a causas internas. En mi posición, la culminación de la etapa de expansión, que dio gran prestigio y poder a la clase guerrera, y la progresiva declinación siguiente, fortalecen a las clases sacerdotales, que siempre son agentes de conservación cuando todo aparenta o amenaza con derrumbarse.

Un cordial saludo.

Destouches dijo...

Interesante. Cualquiera que haya estado en Europa, especialmente en Bélgica, reconocerá que, más allá de cierto efectismo, el documental no plantea escenarios descabellados.

Indudablemente, Chesterton en "La Hostería Volante" fue un visionario.

No deja de ser curioso observar cómo los discursos políticamente correctos gestados por el blanco europeo terminarán acabando con su cultura.

Occam dijo...

Destouches: ¡Y acabar con la propia cultura implica la destrucción de todos esos valores políticamente correctos también! En fin, es bastante grosero e inexplicable el etnomasoquismo acompañado de una xenofilia exageradamente parcial y patética (me refiero, a que hay gruesos contingentes de inmigrantes que nos los quieren ni 5 a los "quesos blancos", como los árabes les dicen a los franceses). Una actitud ciertamente evangélica la de estos "ponedores de mejilla".

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Muy buen articulo, estoy casi 100% de acuerdo contigo :)

Anónimo dijo...

Felicitaciones, muy interesante el articulo, espero que sigas actualizandolo!

goolian dijo...

Hay un excelente ensayo del escritor libanés Amin Maalouf; reciente ganador del premio Asturias; llamado "Las cruzadas vistas por los árabes".
Está narrado desde el punto de vista de una civilización que se bañaba, se perfumaba, realizaba operaciones de cirugía exitosas, calculaban raíces cuadráticas, leía a Aristóteles y estudiaba los astros.
Son invadidos por salvajes francos, que no se bañaban nunca, comían carne casi cruda, hay incluso un episodio de antropofagia masiva en la 1era Cruzada; y eran en su gran mayoría analfabetos.
Para Maalouf el punto de inflexión, o el cambio de signo de la derivada; es un poco más tarde y es coincidente con el ascenso civilizatorio de Europa. Entre los siglos XII y XIV ésta tuvo un avance signficativo, y lo que retrasó el Renacimiento 100 años probablemente haya sido la Peste negre bubónica de 1348.
Otro evento nefasto para el Islam fue la invasión de los mongoles de los generales de Gengis Khan primero y Timur Leng después que deben haber destruido parte de la cultura vencida por más afán asimilatorio que tuvieran.
En definitiva, creo que una parte de la respuesta, más allá de cuando empezó el declive; tiene que ver con la preganancia de la religión en la sociedad y la diferencia o no entre sentirse "heredero" de una cultura y ser ferviente creyente y practicante de la misma.
Tiendo a pensar que el numero de franceses ateos y agnósticos que se sienten descendientes culturales del cristianismo es mucho mayor que los saudíes no creyentes que se consideran parte de la cultura del Islam.

Occam dijo...

Goolian: Tal cual usted lo ha dicho. Ése es el espíritu que signa toda la reflexión.

Usted por lo demás ha aportado, con sus datos históricos, una perspectiva muy interesante, acerca de la relación entre la decadencia y el refinamiento de una cultura, en contraste con otras poblaciones más toscas y salvajes, que terminan generalmente por llevársela puesta.

Un cordial saludo, y muchas gracias por ambos comentarios.

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Mensajero dijo...

Pienso que en la escuela sarmientina se deslizaba el objetivo de "evangelizar", de dotar de una identidad nacional a tantos inmigrantes.
No sé si a ella le quepa el mérito, pero como usted dice, algo de argentinidad puede verificarse.
Pareciera que los europeos no están siendo exitosos a la hora de imponer como locales su propia cultura.
Pero ¿podrá el Islam sostener en la suya a sus actuales y próximos hijos europeos, o sucumbirán estos al hedonismo occidental?
Si mi misión fuera diseñar el marketing de la conservación europea, pondría el acento -ante el hecho irreversible que subraya el informe- en occidentalizar a los hijos de los inmigrantes.
Lamentablemente no se me ocurre manera más efectiva que convertirlos en sujetos consumistas, esto es, una solución intermedia, una religión sustituta que tampoco gobiernan del todo los europeos.
En nuestro continente, la conquista latina de los Estados Unidos es un hecho que avanza a paso sostenido. Pero los latinos en EEUU son más obedientes, disfrutan asimilando la cultura norteamericana, hasta la sobreactúan.
Respecto a los musulmanes en la tierra de la hamburguesa, no me imagino al Islam derrotando a Mickey Mouse en su propia casa.
Allí la resistencia debería estar encabezada por los movimientos feministas (si Perón utilizó a la izquierda ¿por qué los norteamericanos no podrían hecer los mismo?), de hecho, el nuevo rol de la mujer en la sociedad está directamente relacionado con la caída en los índices de fertilidad.
Colonicen las almas de las féminas musulmanas con promesas de liberación, autonomía y desarrollo personal.
La tarea más dificil que enfrentan europeos y norteamericanos es que solo la generosa inclusión parece ofrecerles una oportunidad.
Poner a procrear a su tribu y resistir les resultaría bastante más complicado.
Un abrazo.

Mensajero dijo...

Disculpe tantas tachaduras.
Pese a que Blogger aseguraba no poder procesar la solicitud, mi post se publicaba.
Saludos.

Occam dijo...

Mensajero: Blogger es así. Con tantos años de relaciones, hasta se lo perdonamos (además, no tenemos más remedio).

En verdad, lo que usted expone como única esperanza, es lo que viene siendo la convicción occidental desde que empezaron estas oleadas, con los procesos de descolonización (la autodeterminación de las colonias derivó en un generalizado afán por ir a vivir a Europa, acompañado de una miseria misérrima para los que no pueden escaparse; uno se pregunta si no hubiera sido mejor seguir colonizando seriamente...).

Lo que ocurre es que precisamente ese anhelo demostró ser infundado, para algunas almas muy comprometidas, y que cuentan desde hace un tiempo, y crecientemente, con el apoyo y control interno cotidiano de una numerosa colectividad, centrada en las mezquitas y sus guías los imanes.

Es el problema de Occidente. Presume que todos los hombres responden a un modelo bastante esquemático y minimalista de valores y de conductas. Que todos quieren lo mismo. En este choque de civilizaciones se encuentran con un bloque que tiene una Weltanschauung diametralmente diferente, y un orgullo que considera a los occidentales hombres débiles y decadentes, con un discurso ingenuo y autodestructivo muy aprovechable.

Sobre lo de los latinos en EE.UU. estoy plenamente de acuerdo. Es más, la mayoría son republicanos. Pero no son esos latinos computados como parte de la "amenaza" en el clip, sino más bien como "aliados" que ayudan a mantener la tasa de natalidad en el 2.1 mágico allí enunciado.

Un abrazo.