lunes, 17 de octubre de 2011

Volando al Guinness




Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas
Atahualpa Yupanqui


Así como en el Libro Guinness de los Récords de 1987 figuraba la empresa estatal argentina Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) como la empresa que más dinero perdía por año en todo el mundo, este proceso de reestatización de gigantes de pies de barro etiquetado bajo el mote de "modelo", no tardará en volver a colocarnos en la incómoda posición en que nos encontrábamos al terminar la década de 1980.

Sólo hace falta para ello que se agote la bonanza internacional sobre productos primarios (el único sostén real para tanto verso), y entonces experimentaremos cómo se derrumba sobre nuestras cabezas tanta ficción, tanta prebenda, tanta deuda social. Si en los '90 el ajuste de la fiesta de las empresas públicas -como siempre- se efectuó en las prestaciones sociales del Estado, o sea, sobre unos 4 millones de jubilados que se limitaron a ir a tirar los miércoles huevos podridos al Anexo Diputados, el próximo derrumbre implicará que se le corte la canilla a unos 13 millones de beneficiarios de planes, plancitos, asistencias varias, generosas ayudas, gráciles limosnas... Y entonces, a agarrarse, porque cualquiera puede inferir, prescindiendo de la calculadora, que la correlación de fuerzas se ha distorsionado considerablemente, tanto respecto de 1989 como de 2001, y que la anarquía y la devastación puede alcanzar ribetes de guerra abierta. Tal vez pueda verse materializado el sueño de aquel materialismo que postula a la guerra civil como el vehículo mesiánico hacia un nuevo sistema de dominación diferente del actual, quién sabe...


Sin embargo, el orden de dominación diferente, nos lo ha demostrado la experiencia, sitúa en la cúspide de la pirámide del poder político y económico a una Nomenklatura de funcionarios que maneja la caja de un Estado omnipotente, asociada a un grupo de empresarios privilegiados, dueños de todos los contratos, provisiones, obras y concesiones que emergen de esa omnipotente caja estatal. O sea, que no es necesario llegar a ninguna guerra abierta para encontrarnos con el panorama en el que ya estamos. Lo que pasa es que a las guerras no siempre se llega voluntariamente. Si no, revísese la etiología de las grandes tragedias humanas, y se verá qué opinable es el papel de la voluntad humana en el desencadenamiento y desarrollo de los procesos. Nadie niega su fuerza protagónica. Sí en cambio el control de su dirección, la correlación entre objetivos y resultados.

De la fiesta desenfrenada en Aerolíneas y Austral, llevada adelante por la nueva juventud maravillosa, ya han dado cuenta los diversos medios periodísticos la semana pasada, al consignar, por ejemplo, que los ejecutivos de la empresa estatizada (gerentes y subgerentes) ganan salarios de $ 82.000, o tienen cláusulas contra el despido, que obligan a la empleadora (a todos los contribuyentes argentinos) a indemnizarlos con un equivalente a 10 años de servicios, y otras lindezas semejantes. (Link)

Lo que nos debe enorgullecer, como país de la desmesura, es la posibilidad que año a año se acrecienta, de recuperar un sitial en el Libro Guinness, capítulo "Estatismo ridículo-ineficiencia obscena". Por lo pronto, ya en 2010, el déficit de AA se posicionó tercero a nivel mundial, detrás de Air India y muy cerquita de Kuwait Airways. De hecho, con el déficit de US$ 700 millones proyectado para fin de este año, AA "sigue ganando altura" y se situaría para la Navidad en el vertiginoso segundo lugar.

En el siguiente cuadro, se grafica la performance empresaria de los muchachos de La Cámpora, que han demostrado a esta Argentina cavernícola y neoliberal (link) los beneficios comparativos de la militancia como herramienta para generar talentosos, honestos, creativos y exitosos empresarios:


Debe aclararse que el déficit de 2008 es menor a los $ 1.000 millones, porque la gestión estatal abarcó solamente los últimos 5 meses. A mediados de julio de 2008 nosotros apuntábamos que el déficit operativo de la empresa rondaría los US$ 200 millones por semestre. Ya por entonces, los entusiastas jóvenes prestos a hacer de la "patriada" de Ricardo Jaime una lección de eficacia de la administración estatal de las empresas comerciales, nos tildaban de agoreros, de tremendistas, de animosos, mientras llenaban las notebooks con coloridos power points de planes de negocios, de eficiencias teóricas y proyecciones optimistas, que más o menos indicaban que en 2 años el déficit iba a ser una palabra desconocida en la aeronavegación argentina. En cambio, a 3 años y monedas de ese trascendente cambio de manos, del millón de dólares diarios que perdía la aerolínea, hemos pasado a los dos millones de dólares diarios. Otro ejemplo del crecimiento sostenido, que demuestra que, en este país generoso, sólo es ciego el que no quiere ver.

"Vuela un jet
hacia el sur
la cósmica cintura hacia el folklórico ataúd de un DC-10
que se hace estrellas contra el suelo
Hoy estoy como un jet
perdido entre las nubes
sin señales para ver adónde voy..."

miércoles, 12 de octubre de 2011

Cuando el 12 de octubre no existió


Ya nos hemos referido al 12 de octubre en varias ocasiones (link, link, etc.). También hemos hablado entonces del Día de la Raza como una iniciativa argentina, debida al presidente Hipólito Yrigoyen en 1917, luego generalizada en el mundo Iberoamericano, y por la cual hemos gozado (y en algunos lugares, aún gozamos) de cierta popularidad.

No hace falta decir más acerca de que el particular esquema de "feriados turísticos" en verdad desnaturaliza cualquier recordatorio y, por su frecuencia, bien podría anular todos los feriados históricos, y establecer en su reemplazo los primeros y terceros lunes de cada mes, por ejemplo, a los efectos de estimular el paseo doméstico y el consumo interno.

Por esa desnaturalización, y por otra quizás más malintencionada [la que confunde el "Día de la Raza (Americana)", o sea, del mestizaje etnográfico, lingüístico, cultural y religioso que nos caracteriza como un conglomerado de pueblos singular en el orbe; con un supuesto "día de las razas", como si la clara y unánimemente aceptada iniciativa argentina de 1917 condujera a exaltar un racismo segregacionista... ¡Justamente en América!], no sólo el 12 de octubre este año no existió en el calendario, sino que tampoco existió en su concepto, disfrazado de "Día del Respeto a la Diversidad Cultural" (Decreto cristino 1.584/2010), que en tanta diversidad, sobre todo de banderas subnacionales, de minorías políticas y de pertenencias confusas, recuerda más a una Babel de la condena bíblica que al tan pregonado proyecto de unidad latinoamericana, que siempre -curiosamente- encuentra en las tentaciones disgregatorias y en las reivindicaciones sectarias una prioridad más acuciante que impone su indefinida postergación.


Teniendo en cuenta que esas "tentaciones" y "reivindicaciones" vienen financiadas y promovidas sin tapujos por las antiguas potencias coloniales que fomentaron la actual balcanización durante el siglo XIX, y sumando a ello la sospecha cada día más certera acerca del divorcio hasta el antagonismo entre lo proclamado y lo propiciado ("Patria sí, colonia no"), uno puede entender un poco mejor por qué tantos patriotas han muerto en el olvido o en el exilio, o peor, mancillados en su memoria, y tantos traidores sirven con sus bronces y sus mármoles, con sus mausoleos y sus toponimias, de baño público a las palomas.

In english, please...

Pero, como he dicho, no hace falta decir más de este vacío. La posmodernidad define todos los términos importantes a través de su existencia negativa. Llegará tal vez un momento en que todo lo que no se pueda nombrar, ni recordar, ni pensar, sea lo real y verdadero.


Ahora en cambio, nos ocuparemos de una curiosidad histórica referida a estas fechas. Ese día tampoco existió en el año 1582. Por entonces, el Calendario Gregoriano (que es el que empleamos en todo el Occidente) comenzó a regir en reemplazo del Calendario Juliano (instaurado por el divino Julio en 46 a.C.). Así entonces, al jueves juliano (4 de octubre) le siguió el viernes gregoriano (15 de octubre), y 10 días intermedios desaparecieron de un plumazo sin llegar a ser, puesto que se habían ya contado de más en el calendario anterior. Por lo tanto en ese año 1582, el 12 de octubre no existió.

Asimismo, Santa Teresa de Jesús, muerta el 4 de octubre, fue velada durante esa larga noche y enterrada el 15 de octubre, al amanecer siguiente.

Como se trató de una reforma impulsada por la Iglesia Católica, que tardaría en ser reconocida por los países protestantes, y los ortodoxos nunca aceptaron (la Revolución de Octubre de 1917 -el año en que en octubre se decretaba en Argentina el Día de la Raza- en Rusia, ocurrió exactamente el 7 de noviembre), los países en que el "salto temporal" operó entre las fechas señaladas fueron, además de Italia, España y Portugal. Sus provincias en América, en una era de comunicaciones más demoradas, recién experimentaron la innovación exactamente un año después (el 4 y el 15 de octubre de 1583).

El gran investigador de la reforma (el miembro más destacado de la comisión pontificia) en la forma de contar el tiempo fue el matemático y astrónomo jesuita Clavio, llamado "el Euclides de su tiempo"... de nombre Cristóbal, curiosamente.




viernes, 7 de octubre de 2011

Lesa "Humanidad"

Una definición bien clara y concisa, sobre un término tan promiscuamente utilizado cuanto oscuro, nos da el Torrero en su reciente artículo en memoria de José Ignacio Rucci:

Sin profundizar ahora lo que bien puede ser materia de otro post específico, la categoría de "crímenes de lesa humanidad" es una creación de posguerra destinada a afirmar la noción de "guerra discriminatoria", donde un bando se pone bajo el pabellón de la "Humanidad" y destituye así al otro de su condición y categoría humana. La "Humanidad" -por lo menos mientras los alienígenos no tengan una presencia más concreta y belicosa- no puede ser sujeto de derecho, ni bien jurídico protegido frente a otros integrantes del género humano. Los crímenes y horrores cometidos cotidianamente por la humanidad, son de todos modos crímenes y horrores, ya se los considere -como suele decirse en las crónicas policiales de la televisión- "inhumanos", lo que en el fondo resulta tranquilizante para las almas bellas, o como "humanos", lo que seguramente es más verdadero, pero con franqueza más inquietante. Lo cierto es que, entre nosotros, "lesa humanidad" se ha convertido en un comodín judicial destinado a sambenito para imputar, procesar y condenar al bando del "terrorismo de Estado" y para exculpar de cualquier persecución retroactiva al bando subversivo. Nuestra Corte declaró la imprescriptibilidad para los primeros en la causa "Arancibia Clavel" y la prescriptibilidad de los segundos en la causa "Lariz Iriondo".


Agregaríamos que también se impone una necesaria definición del asunto ése del "terrorismo de Estado". ¿Se considera al efecto la intervención armada de un Estado extranjero a través de agentes de inteligencia y propaganda, financiamiento de tropas irregulares, provisión de armas, apoyo logístico, entrenamiento de facciones, bases operativas, banking, refugios, etc., como los casos de EE.UU. en Nicaragua en los '80; Laos, China y EE.UU. en Vietnam; Cuba en gran parte de Latinoamérica y África en los '60 y '70; la U.R.S.S. en África; Inglaterra en el mundo árabe en entreguerras? ¿Se consideran al efecto sólo las acciones directas contra el bando criminalizado, o también las indirectas, como generar zonas liberadas; propiciar liberaciones masivas de elementos peligrosos de las prisiones; instigar, apañar y encubrir delitos desde el control de autoridades; señalar los objetivos a través de la prensa adicta, para inducir el terror, aislar a los opositores, y en su caso eliminarlos, como pasara con Rucci o con Mugica, etc.?



El asesinato del cura tiene su origen precisamente en el del sindicalista que hemos recordado. Leemos en Juan B. Yofre (El Escarmiento, Sudamericana, 2010, pp. 374-6): "Pero el distanciamiento (y posterior ruptura) de la 'orga' con Perón marcó un punto de inflexión que lo llevó [al Padre Mugica] a entrevistarse con José López Rega. Tras la reunión, dijo al periodismo haber reconocido ante el ministro que él siempre había sido peronista, como había creído que lo eran los Montoneros, que no aceptaba el marxismo y actuaría siempre en bien de sus hermanos villeros.

"En su edición del 28 de marzo de 1974, la revista Militancia de Ortega Peña y Eduardo Luis Duhalde [actual Secretario de DD.HH. de la Nación, casualmente], lo condenaba a la 'cárcel del pueblo', en una sección cuyos protagonistas fueron asesinados o sufrieron atentados.

"Comenzarían allí las amenazas, comentadas por él mismo a parientes y amigos, atribuyéndolas a Montoneros. Los dichos habrían de concretarse el 11 de mayo al anochecer. Mugica salía de oficiar la misa vespertina en la parroquia San Francisco Solano, Zelada 4771, acompañado por tres amigos -Ricardo Capelli y una pareja-, cuando un joven se le aproximó y le disparó cinco balazos que lo hirieron de muerte. Un cómplice que aguardaba junto al coche en que huyeron le tiró en ráfaga para rematarlo, hiriendo a Capelli. Ambos fueron llevados al Hospital Salaberry, donde el tercermundista Jorge Vernazza alcanzó a darles la extremaunción antes de que Mugica muriera desangrado. Capelli fue trasladado al Hospital Rawson y pudo sobrevivir. El cura villero fue velado primero en el sitio en el que lo mataron y luego en su capilla, en cuyos alrededores fueron acumulándose desde costosas coronas hasta humildes ramilletes, suscitándose un problema con un arreglo floral enviado por Montoneros, al que los vecinos intentaron destruir, lo que derivó en una paliza al diputado Leonardo Bettanin y a Juan Carlos Añón (JP de las Regionales), golpeados al grito de '¡Traidores! ¡Asesinos!'

(...)

"El martes 14 de mayo, Jacobo Timerman firmó un artículo en la tapa de La Opinión, en el que relató su último encuentro con Mugica, el 7 de mayo. En uno de sus párrafos revelaba: 'Me dijo que recibía constantes amenazas de muerte, que estaba convencido que esas amenazas procedían de Montoneros y que no eran desconocidas para Roberto Quieto y Mario Firmenich'.

"En Volver a matar se publicaron los dichos de Rodolfo Galimberti acerca de que él había tomado parte en el asesinato de Mugica... Galimberti contó lo referido durante una reunión en el centro de refugiados SKN de Ámsterdam y en la casa de Cloti, una holandesa colaboradora de dicho centro, que tres días más tarde se fue a vivir a España. De los dichos del Loco hay cinco testigos en Buenos Aires, dos mujeres y tres hombres. Más no interesa revelar; lo que importa es escribir la historia... que no se puede volver atrás".


La Secretaría de Derechos Humanos de la Nación auspicia el "Homenaje al Che" en la ex ESMA, el próximo sábado. Ignoramos las acciones de E. Guevara a favor de los Derechos Humanos, y antes bien, nos permitimos humildemente recordar acciones ciertamente cuestionables al respecto, tanto en su gestión a cargo de los presos políticos en Cuba como en su drástica aplicación de la "justicia revolucionaria". De todo ello también algo hemos hablado aquí.

Siguiendo con las precisiones -tan necesarias cuanto eludidas por los "intérpretes" malintencionados, dueños del poder de señalar y perseguir en el país-, conviene remitirnos también a la zoncera del genocidio, en la lúcida opinión del pensador de Izquierda Nacional Jorge Santiago Miranda Sanger, que hemos reseñado tiempo atrás.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Divina TV Führer


La televisión es ese aparato que apareció, en formato voluminoso, muchas veces dentro de armario de madera con puertitas, transmitiendo parpadeantes imágenes en blanco y negro, a mediados del siglo pasado para suplantar a la radio, para decepcionar a las señoras y señoritas radioescuchas acerca de la correspondencia de las voces de galanes y doncellas de los radioteatros con sus caras (como todavía nos decepciona, a los amantes de los libros, la casi totalidad de sus transcripciones al cine o a las miniseries).

La televisión, cuando apareció, ocupó ese lugar central que ocupaba la radio en la sala del hogar, según la famosa ilustración de Westinghouse: el papá en el sillón individual de la derecha, fumando su pipa y leyendo un libro, la lámpara de pie, la radio gigantesca en forma de arco románico en su mesita ad hoc, la nena y la mamá en el sofá de tres cuerpos mirando al vacío y suspirando extasiadas. Por ese entonces, la tele se prendía exclusivamente para ver determinado programa a determinada hora, como una ceremonia familiar, una suerte de teatro doméstico.

Luego la televisión se hizo más pequeña (de hecho, fue chic que la televisión fuera pequeña; comenzaron a competir las marcas para ofrecer cajitas cada vez más portátiles, para seguir la programación en la sala, en el comedor, en la pieza), llegó el color con el Mundial 78, más tarde los controles remotos, primero con manguera, luego con botonera. Ya para entonces, la TV estaba prendida muchas horas. Pasaba a ser la compañera sonora con los teleteatros mejicanos de la señora cuando aseaba el hogar, y luego a la noche quedaba a disposición del marido, que al llegar del trabajo, elegía los noticieros o los programas políticos. Los chicos tenían “su hora” televisiva, más o menos establecida a las 5 ó 6 de la tarde, luego de las actividades diurnas (escuela, más algún deporte, más barrio) y antes de apagarse para hacer los deberes.

Luego llegó el cable, y ya pareció que habría programas variados e interesantes todo el tiempo. La verdad es que no. Muchísimas veces no hay nada de nada para ver, aun recurriendo a los canales del 400 para arriba, pero igual seguimos pasando de uno a otro con el botoncito del control, y en ese mecánico itinerario nos perdemos las horas. Si el Fútbol para Todos nos propone 6 horas diarias de Viernes a Lunes (si hay fecha a mitad de semana, en verdad es de Lunes a Viernes) de balompié y de bajada de línea electoral, aun durante la transmisión del partido, porque la militancia y el compromiso llegan hasta al cronista que está junto a los bancos de suplentes; luego los canales de cable y las polémicas de veteranos ex jugadores y ex árbitros nos robarán otras 3 horas de reiteraciones, reportajes, reiteraciones, opiniones, reiteraciones, comentarios, reiteraciones, tablas y fixture… Si Tinelli nos atrapa durante 2 horas y media de Lunes a Sábados, con excepción de los Miércoles, las repercusiones de los puteríos, delaciones y agresiones verbales y físicas, nos insumirán otras 10 horas diarias al menos durante toda la semana, con Rial, con la Canosa, con AM, con PM, con Desayuno Americano, y hasta con largos extractos que Crónica reproduce como si fuera la noticia fundamental para los argentinos (y quizás lo sea).


¿Habrán sido 613?


En fin, lo cierto es que la tele (las teles, porque la época nos trajo los televisores delgados como una lámina, y la obligación de disponer de uno en casi todos los ambientes) permanece encendida casi todo el día. Desde las 7 de la mañana para saber el clima y los cortes de calles y piquetes programados, hasta las 2 de la mañana del día siguiente, en que uno demoradamente, después de haber dado vueltas por Candela, la explosión de Esteban Echeverría, la polémica de la Ritó con Zaira Nara, etc., decide morosamente apretar el switch e irse a dormir, reprochándose por ser tan boludo.

La tele acompaña, sus estridencias (cada vez más chillones todos, con mayores cortinas de bocinas, sirenas, gritos y efectos de sonido), sus culos, sus guarangadas, sus obscenidades casi sin tapujos, están todo el día llenando el espacio, evitando a las personas el recogimiento y el silencio, la angustiosa situación de quedarse a solas entre ellas, o peor, a solas consigo mismas.

En fin, anoche en Animales Sueltos Alejandro Fantino, quien en su impostada humildad es un formador de opinión, se salía de la vaina por sumergir a su distinguido panel de gatos y figurines en una polémica definida de antemano: Jorge Jacobson había hostigado a Florencia de la V (otra vez) con su sexualidad. Coco Silly apuntó acertadamente que el comentario, acerca de que la hostigada hacía pipí de parada, era gratuitamente agresivo. Es cierto que bien puede cualquiera, sin importar su genitalidad, hacer pipí sentada o sentado.



Lo que llamaba la atención era la forma en que Fantino introdujo la cuestión, y que reiteró, como argumento, una y otra vez: “estamos en el siglo XXI”, “estamos por lanzar una sonda tripulada a Marte”, y todavía hay gente que piensa (en realidad, que observa) como Jacobson. Como si el pensamiento (la mirada) “evolucionara” o “debiera evolucionar” en un determinado sentido prefijado de antemano. ¿Prefijado por quién? ¿Por Dios? No, ya nadie cree en Dios, y menos en sus instituciones y representantes, con lo que Dios no tiene poder normativo. ¿Por una suerte de consciencia universal, que señala lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso? Puede ser, entendiendo que por “universal” se concibe solamente una parte del hemisferio occidental, soslayando las opiniones y concepciones de los resabios católicos en retroceso (por vecindad inmediata), ortodoxos, musulmanes, hinduístas, confusionistas, sintoístas… O sea que se trata, en todo caso, de una suerte de consciencia correspondiente a un estrato o grupo sociocultural occidental, de formación cristiana pero secularizado, con determinado background educativo y el acceso y compromiso con un cierto mensaje massmediático.

Demasiado sesgada esa “consciencia universal” para escapar al mote de etnocentrismo, que no es otra cosa que una forma más de colonialismo o de evangelización del aborigen nacida de la convicción en la propia y natural superioridad sobre la ignorancia de los demás.

Ese etnocentrismo, por su posición progresista, debe ser asimismo considerado, como lo fue originalmente el cristianismo respecto del judaísmo y del paganismo, un cronocentrismo: su superioridad se sustenta en su posterioridad en el tiempo, en su actualidad frente al pasado. Todo lo que pertenece al pasado está perimido por ese solo hecho, sin que sea necesaria siquiera la más elemental evaluación de resultados sociológicos empíricos. La gran familia romana sometida a la potestas absoluta del páter es superada por la pequeña familia burguesa tipo, y ésta asimismo, por las familias pluriparentales (de los tuyos, los míos y los nuestros) de a partir de los ’70. (En Argentina, léase todo agregando una década). Para luego acercarnos, progresistas, a las “familias” monoparentales y, más propiamente, a la prole propia como derecho del individuo a cumplir con su deseo vital. Es decir, ya no como concierto de voluntades de dos personas en someterse a un plexo de deberes de por vida hacia hijos que se han de tener, sino como derecho individual a tener, además de autos, motos, TV planas, casas y vacaciones, un par de hijos que mostrar y a los que llevar a Disney. En tal sentido, los casos de Ricky Martin o de Ricardo Fort parecen más alejados de la idea de familia que el de Flor de la V y su discreto marido. Será un desafío para Florencia, de 24 horas, de 365 días al año, el enfatizar su aspecto femenino en la intimidad hogareña, y el evitar situaciones paradójicas como las que imagina Jacobson.

La psicología infantil nos enseña que el niño vivencia el acto sexual adulto como un abuso, como una violencia del hombre sobre la mujer, y que esa experiencia puede llevarlo a conductas sádicas en su propia vida adulta. Es entonces recomendable evitar a toda costa que el niño presencie ciertas cosas. Lo mismo cabe para algunas otras, sobre todo, porque los roles de los miembros de una familia son referencias imprescindibles para un desarrollo sano de la psiquis y para la formación de las personas. Si obviamos esta evidencia, es porque a nosotros tampoco nos interesa lo más mínimo la infancia, como hace tiempo nos dejó de interesar la vejez, porque somos simplemente unos monstruos egoístas cerrados en nuestra propia existencia, que pretendemos pasarla bien, no atormentarnos con cuestiones existenciales (como las que nos platea esta posmodernidad de los valores en conflicto permanente) y hacer de nuestra vida una experiencia tan confortable y hedonista cuanto anodina y hueca.

Leemos en Materna: “A los 2 o 3 años, no registran la distinción de sexo, en términos del aparato genital. A esta altura, sólo saben que hay varones y nenas. Así, empiezan a imitar a su mamá o a su papá, disfrazándose con su ropa y reproduciendo conductas propias de cada género”, explica la psicóloga María José Correa, y agrega: “Recién a los 4 o 5 años, los chicos advierten que no todos tenemos el mismo cuerpo y que hay órganos sexuales propiamente masculinos y otros propiamente femeninos”.

Y luego en Pediatra al Día: “La desnudez. Desvestirse para despejar la curiosidad de los niños no es lo apropiado, pero si ocurre naturalmente, o las situaciones son cotidianas dentro del núcleo familiar, no hay ningún inconveniente. Si un niño le pregunta a la mamá ‘me puedo bañar contigo’, no se le puede responder, ‘sí, pero espera que me ponga el traje de baño’”.

El tema se pone un poco más arduo (y me ha pasado personalmente) cuando, por ejemplo, en el descuido de la televisión prendida de fondo omnipresente, en un adelanto en el corte comercial, o en un extracto traído a determinado programa con ánimo burlesco, ante la aparición de Zulma Lobato, un niño de 3 años pregunta: “¿Por qué ese señor está vestido como una mujer?”.

Es claro, el niño ignora que en la posmodernidad el deseo ha reemplazado a la realidad, que el deber-ser ha terminado con el ser, que hay un acuerdo social generalizado en hacer como que, en simular situaciones como si fueran reales. ¿Hay que contestarle al niño que está equivocado en su percepción, que no se trata de un señor vestido de mujer, sino de una mujer que parece un señor vestido de mujer? Desde el conflictivo mundo de los valores, ¿qué valor se impone sobre nuestra misión paternal? ¿El de respetar ese pacto social generalizado para ver las cosas como quisiéramos que fueran? (Sobre todo, como el individuo que acude en procura del reconocimiento de un derecho quiere que el resto vea que las cosas son para él). ¿O bien, el de educar al niño en la verdad de las cosas que se oculta detrás de la apariencia? ¿Es un valor preponderante la Verdad, o lo es el Deseo? Es claro que la sugestión todo lo puede, y que de tanto repetirlo, controlarlo y censurarlo, es muy probable que la sociedad termine por ver el artificio como algo real. ¿Pero es ello bueno? O mejor, para no entrar en cuestiones de valoración absolutas (tan urticantes a la posmodernidad): ¿Es ello preferible, a la verdad?

La televisión es, sin dudas, un sistema complejo y totalizante de creación de virtualidad, y de reforzamiento de esa virtualidad mediante la asignación de roles virtuales, y la generación de situaciones que ingresan a los hogares y deben ser resueltas, tal como recién ejemplificara, con la sabia guía de la propia televisión. Es por ello que, sobre todo, es un permanente soporte del sistema de valores que debe primar para sostener la virtualidad, y al efecto, no son ya propicios los comunicadores más idóneos, más versados, más sólidos intelectualmente. No es tarea para Pancho Ibáñez, ni para María Laura Santillán, ni para Canela… ni siquiera para Osvaldo Quiroga. El lugar para ese menester lo ocupan los presentadores del montón, los chimenteros más básicos, los todólogos de la pavada, acompañados por un coro de figurines, figurones, gatos, perros, contadores de chistes, “mediáticos” e ilusionistas. Paradójicamente, esa mediocrización del comunicador aumenta la eficacia del mensaje. El objetivo no es persuadir, sino encuadrar, incorporar al receptor a la masa, demostrarle que la gente común, la gente de pata al suelo, es la que piensa así, mientras que cualquier disidencia pasa al incómodo escuadrón marginal de los “viejos vinagres”, los “dinosaurios” que no se aggiornaron a los nuevos tiempos, los “Enriques antiguos” de la TV blanco y negro que muchas veces se disimulaba en un armario con puertitas.



***

No puedo sustraerme a la tentación de recomendar este artículo (que es tan necesario como difícil, no apto ni para impacientes ni para turistas), mientras aprovecho un extracto como colofón:

“El Estado (neo)constitucional procura la autorrealización del individuo según su plan biográfico, manifestada en los derechos de última generación (la misma imagen de las sucesivas generaciones sugiere su expansión indefinida) –derecho a la disposición del propio cuerpo, a la mutación antropológica en el “género”, a la locura, a la felicidad sexual, etc. Se ha llegado al extremo deconstructivo de la relación entre sujeto y objeto, escamoteándose este último, como señalamos más arriba. La posmodernidad opera ahora sobre un sujeto transeúnte, huérfano sin ombligo, portador de derechos aún antes de entrar en relación con otros sujetos, cuya identidad resulta de su propia voluntad, pura construcción cultural. Esta construcción y reconstrucción incesante del sujeto, ocupante exclusivo del escenario jurídico, cuyo autocumplimiento requiere la diseminación indefinida de sus derechos subjetivos fundamentales, se concreta por medio del activismo judicial y de la agitación de los actores sociales coadyuvantes (ONGs, etc.)”.


viernes, 23 de septiembre de 2011

DALINAL


En un mundo serio, solemne, circunspecto, absoluto, controlado, gris, eufemístico, insincero, hipócrita, sin sentido del humor, con la lengua mordida, con el secreto habitando los cajones de una consciencia cada vez más encriptada, viene bien de vez en cuando reflotar a los genios que iluminaron nuestros primeros pasos de pensamiento libre e incondicionado, que nos animaron a ir en contra de la corriente, a clavar los talones en el suelo, y abandonar el paso uniforme y marcial del ejército de los mediocres y los complacientes, pegar media vuelta, y abandonarse a la llanura inmensa en soledad. 


"¿Usted padece angustia intelectual periódica? ¿Depresión estética, fatiga, asco de la vida, depresión maníaca, mediocridad congénita, cretinismo gelatinoso, piedras de diamante en los riñones, impotencia, frigidez? Tome DALINAL, el fuego artificial del espíritu que le devolverá las ganas de vivir".

En este post trataremos de encontrar los ingredientes secretos de ese balsámico remedio.

María del Carmen Mosterio y Humberto Sabatini nos aportan un valioso indicio, cuando consignan en Dalí Monumental (Demart Pro Arte B.V. Daniel Adrián Kipper, Buenos Aires, 1999, p. 39) los famosos "a favor" y "en contra" del gran Salvador en su Diario de un genio, a través de un didáctico cuadro sinóptico:

EN CONTRA DE

A FAVOR DE

La simplicidad

La complejidad

La uniformidad

La diversidad

El igualitarismo

La jerarquía

Lo colectivo

Lo individual

La política

La metafísica

La música

La arquitectura

La Naturaleza

La estética

El progreso

La perennidad

El mecanismo

El sueño

La abstracción

Lo concreto

La juventud

La madurez

El oportunismo

El fanatismo

El cine

El teatro

Buda

El marqués de Sade

Oriente

Occidente

El Sol

La Luna

La revolución

La tradición

Miguel Ángel

Rafael

Rembrandt

Vermeer

Los objetos salvajes

Los objetos civilizados

El arte moderno africano

El Renacimiento

La filosofía

La religión

La medicina

La magia

La montaña

El litoral

Los fantasmas

Los espectros

Las mujeres

Gala

Los hombres

Mí mismo

El tiempo

Los relojes blandos

El escepticismo

La Fe

El cristianismo

El catolicismo

La democracia

La monarquía



"La única cosa de la que el mundo nunca se va a cansar es de la exageración".

"Comienza por aprender a dibujar y a pintar como los antiguos maestros. Después, haz lo que quieras; todos te respetarán".


Si eres uno de los que piensan que el arte moderno ha superado a Vermeer y a Rafael, no leas este libro y sigue sumergido en la idiotez".

"No vomites sobre tu cuadro, porque el cuadro puede vomitar sobre ti después de que estés muerto".

"¡No a las obras de arte que no requieren esfuerzo!"


jueves, 22 de septiembre de 2011

Abusus non est usus, sed corruptela



En memoria de Candela Sol Rodríguez, otra presa más (por dos veces) de la maldad sin límites.





Transcribo a continuación el artículo 119 del Código Penal, para una mejor ilustración:

ARTÍCULO 119. - Será reprimido con reclusión o prisión de seis meses a cuatro años el que abusare sexualmente de persona de uno u otro sexo cuando, ésta fuera menor de trece años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente la acción.

La pena será de cuatro a diez años de reclusión o prisión cuando el abuso por su duración o circunstancias de su realización, hubiere configurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima.

La pena será de seis a quince años de reclusión o prisión cuando mediando las circunstancias del primer párrafo hubiere acceso carnal por cualquier vía.

En los supuestos de los dos párrafos anteriores, la pena será de ocho a veinte años de reclusión o prisión si:

a) Resultare un grave daño en la salud física o mental de la víctima;

b) El hecho fuere cometido por ascendiente, descendiente, afín en línea recta, hermano, tutor, curador, ministro de algún culto reconocido o no, encargado de la educación o de la guarda;

c) El autor tuviere conocimiento de ser portador de una enfermedad de transmisión sexual grave, y hubiere existido peligro de contagio;

d) El hecho fuere cometido por dos o más personas, o con armas;

e) El hecho fuere cometido por personal perteneciente a las fuerzas policiales o de seguridad, en ocasión de sus funciones;

f) El hecho fuere cometido contra un menor de dieciocho años, aprovechando la situación de convivencia preexistente con el mismo.

En el supuesto del primer párrafo, la pena será de tres a diez años de reclusión o prisión si concurren las circunstancias de los incisos a), b), d), e) o f)."

Entonces, ante un texto tan sencillo y directo, ¿por qué, por qué y por qué, me pregunto, todos, absolutamente todos los periodistas, y el silencio aprobatorio de los abogados figurines de los programas de televisión, insisten en hablar del "abuso" cometido a Candela, si lo que reveló la autopsia (y el único testimonio irrefutable del hecho) es que Candela, con sus escasos 11 añitos, no era virgen? De lo que se trata es de una VIOLACIÓN.

El equívoco no se trata de ninguna sutileza. "Abuso" es el tipo que contempla el caso residual. O sea, aquellas conductas que comportan un ataque a "la integridad sexual" (un título más confuso aún que el de "honestidad" de la redacción anterior; pero bueno, todos entendemos a qué se refiere), pero con las cuales no hay aparejados ni penetración, ni "sometimiento sexual gravemente ultrajante". Para hablar aún con mayor simpleza, "abuso" refiere a tocamientos, manoseos, "apoyadas" en el tren o en el colectivo, levantamientos de falda, etc. ¿Se aprecia hasta qué punto llega el error?

Subliminalmente, los opinólogos en todología nos están insinuando que, aun siendo en el caso una criatura, una nena, si ella "consintió" el acto sexual, el asunto no es tan grave. Se trata sólo de un "abuso".

El legislador, en cambio, ha sido bien clarito: por una elemental cuestión de madurez, una persona de cualquier sexo, menor de 13 años (o sea, de 12 años, 11 meses y 30 días para abajo), no puede consentir libremente. Ese parámetro cambia con el tiempo y las culturas. El Código Civil original de Vélez Sársfield habilitaba, si bien con autorización previa, a las mujeres a casarse a partir de los 12 años. 14 tenía Remeditos cuando contrajo enlace con un treintañero San Martín. El mismo Código Penal, en su anterior formulación, que rigió casi hasta el final del siglo pasado, establecía al respecto, para configurar el tipo de violación (acceso carnal sin consentimiento) que el menor tuviera menos de 12 años, o sea, de 11 años, 11 meses y 30 días para abajo.

Parece que, más allá de la evolución social en la tolerancia de cualquier conducta sexual, más allá de la mayor precocidad de nuestros adolescentes respecto de los de la etapa en que rigió la moral cristiana burguesa, más allá de que la educación sexual escolar obligatoria determina que los niños aún no desarrollados sexualmente aprendan a ponerse un forro, la ley más moderna viene a expresar un cierto prurito más acentuado, respecto de su predecesora a la que vino a modificar. Lo mismo acontece con la edad máxima establecida para el estupro, que pasó de 14 años, 11 meses y 30 días (menor de 15) a 15 años, 11 meses y 30 días (menor de 16): "ARTÍCULO 120: Será reprimido con prisión o reclusión de tres a seis años el que realizare algunas de las acciones previstas en el segundo o en el tercer párrafo del artículo 119 con una persona menor de dieciséis años, aprovechándose de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad del autor, su relación de preeminencia respecto de la víctima, u otra circunstancia equivalente, siempre que no resultare un delito más severamente penado".

En este caso, el tipo penal exige dos cosas: a) Que una de las dos personas sea menor de 16 años; y b) que la otra persona sea mayor de 21 años. (Afortunadamente para tantos adolescentes que empiezan a copular en la secundaria, la baja en la mayoría de edad a 18 años no afecta a esta norma).

Es interesante el asunto de la "inmadurez sexual" que contiene la ley. Si, como vimos respecto de la violación, la ley presume que antes de los 13 años la persona es tan inmadura que no puede en ningún caso elegir libremente (consentir), en el caso del estupro la ley presume que la persona menor de 16 años es sexualmente inmadura solamente si su pareja es mayor de 21 años; mientras que, por el contrario, esa persona de 16 años es madura sexualmente si su pareja es menor de 21 años. La madurez de una persona la da la edad de la otra persona: Será más madura cuanto menor edad tenga su pareja. Así entonces, una chica de 15 años y 11 meses es inmadura sexualmente si tiene relaciones con un chico de 21 años, mientras que una chica de 13 años es madura sexualmente si tiene relaciones con un chico de 20 años.

Más allá de que suene ridículo, es lo que la ley prevé. Recuerdo porque participé del debate, que la situación que planteaban entonces las geniales doctoras que llevaban adelante (por la prepotencia del número y del tono de voz) una reforma que ellas mismas juzgaban de avanzada, era precisamente la de la chica de secundario y su noviecito compañero de curso. El inductivismo, tan propio de determinadas mentes, había ocupado todo el espacio del debate, que había caído en el ejemplo hasta la exasperación (por ejemplo, en la definición del "acceso carnal"). Pero como tenemos buen gusto, y además valoramos el tiempo del lector, dejaremos esas anécdotas para una buena sobremesa de asado y fútbol.

Tan sólo nos sentimos necesitados de formular esta precisión, porque estamos hartos (y el hartazgo se renueva y agrava con cada reiteración) de asistir a esta suerte de consenso universal en el equívoco. Equívoco que, por lo demás, parece bastante más grave de lo que con la trivialización se aparenta. Siempre y cuando, claro está, encontremos alguna virtud en la condición de la infancia. El expansionismo de la adolescencia, hacia las dos bandas, puede reclamar aquí también sus reales.


lunes, 19 de septiembre de 2011

Que me pisen




Transporte Automotor Urbano (Grupo Plaza, Ecotrans)

Servicios.

Líneas 36, 61, 62, 114, 124, 129 (ex Río de la Plata), 133, 136, 140, 141, 143, 153, 163, 174, con origen-destino Capital Federal.

Líneas 502, 503, 509, 512, 513, 517, 518 y 519A de Bahía Blanca.

Líneas 1, 2, 3, 4, 5 y 6 de Santa Rosa, La Pampa.

Línea 503 de Merlo, Pcia. de Buenos Aires.

Línea 635 de Morón, Pcia. de Buenos Aires.

Líneas provinciales 253, 317, 321 y 322 de la Pcia. de Buenos Aires.

(Se omiten en este trabajo los servicios de media distancia de la Provincia de Córdoba y los servicios de larga distancia a todo el país de las empresas Plaza, El Rápido Argentino, Plus Ultra, Mercobus, DumasCat, etc., por no tener subsidios estatales directos. Tampoco se consideran las empresas industriales TATSA y EMFERSA, fabricantes de colectivos y de coches ferroviarios eléctricos respectivamente, aunque la segunda al menos ha recibido importantes créditos de la banca pública, pero son asuntos que exceden la presente aproximación).


Costos.

Salarios.

1.150 colectivos x 2,8 trabajadores por colectivo = 3.220 trabajadores

A un salario promedio, con cargas sociales, de $ 8.200 por cabeza = $ 26,4 millones mensuales.

Combustible.

6,5 millones de kilómetros recorridos mensuales, a un consumo de 0,43 lts. de gasoil por kilómetro (promedio de llanura, teniendo en cuenta que los servicios se prestan en Capital, Gran Bs. As., Bahía Blanca y Santa Rosa) = 2,8 millones de litros de gasoil.

Supongamos que el precio diferencial del gasoil arroja un costo por litro de $ 1,5. Luego, por ese rubro, un presupuesto mensual de $ 4,2 millones.

Otros.

Teniendo en cuenta que Salarios + Combustible implica el 75% de la estructura de costos, el otro 25% está compuesto por Seguros, Mantenimiento, Repuestos, Administración, e Impuestos. De tal forma, si teníamos $ 30,6 millones en los otros rubros, redondeamos $ 40,8 millones mensuales totales.


Ingresos.

La recaudación mensual asciende a $ 22 millones, a lo que se suman $ 60 millones mensuales de subsidios nacionales = $ 82 millones.. Restados los $ 40,8 millones de costos, queda un beneficio neto de $ 41,2 millones mensuales.



Transporte Ferroviario Metropolitano (TBA)


Servicios.

Línea Mitre.

Línea Sarmiento.

Un tercio de UGOFE (Líneas Roca, San Martín y Belgrano Sur).


Costos.

La misma empresa TBA, en su página institucional, sostiene que los costos en personal representan el 72% de la estructura. También informa que los salarios, considerando “el bruto más ticket”, ascienden a $ 9.606 para los maquinistas, $ 8.108 para los guardas, $ 7.391 para los boleteros, y $ 6.362 para el personal de limpieza; lo que arroja un salario promedio de $ 7.315 brutos. La empresa invoca una planta total, incluyendo al personal de seguridad, de 4.429 agentes. Así entonces, el costo mensual de personal asciende a $ 7.900 (prorrateando el aguinaldo) x 4.429 = $ 35 millones. Si se computan en esos costos, según nos dice la misma TBA, los atinentes a Seguridad y Limpieza, que representan el 3% de la estructura, los $ 35 millones significan es el 75% de los costos totales de explotación, que entonces ascienden a $ 46,7 millones.


Ingresos.

Los subsidios que recibe TBA de la Secretaría de Transporte son actualmente de $ 53,2 millones mensuales netos. A ello deben sumarse los ingresos correspondientes a los 14 millones de pasajes que vende mensualmente, con un costo promedio de $ 1,05, lo que arroja ingresos por boletería de $ 14,7 millones, y un total general de ingresos, de $ 68 millones netos, sin computar los ingresos colaterales como locación de espacios comerciales a través de la empresa Baires Comercial.

El beneficio mensual, redondeando siempre a favor de la empresa, es entonces de $ 21 millones.

Según información periodística, hay 100 pasos a nivel en Capital Federal y otros 400 en el Gran Buenos Aires. Si suponemos que el FC Sarmiento tiene más que el resto (FC Roca con todos sus ramales, FC San Martín, FC Mitre y sus tres ramales, FC Belgrano Sur, FC Belgrano Norte, FC Urquiza), podemos estimar que debe ocuparse de 150, el 30% del total. Si TBA dispone de “sólo” $ 21 millones de excedente mensual, y sus dos dueños legítimamente tienen intenciones de embolsarse sin mayores preámbulos –vieja costumbre de nuestra burguesía nacional- digamos, $ 10 millones, quedan entonces $11 millones para atender 150 pasos a nivel. O $ 73.300 por paso a nivel mensuales. Con ese dinero, bien puede:

a) Establecerse un equipo de guardabarreras, a razón de 3 turnos diarios de 8 horas, lo que implicaría 450 agentes, digamos mejor 500 para atender licencias y descansos hebdomadarios (costo: $ 8.000 x 500 = $ 4 millones mensuales). Esta opción, además de barata, permitiría asistir socialmente a población que no tiene trabajo, liberando al Estado de pagar dos veces lo mismo (una, a través de asistencialismo; otra, a través de subsidios ferroviarios). El inconveniente es un aspecto en crecimiento constante en nuestro curioso país: la irresponsabilidad de los trabajadores. No aspiramos a ver en estas pampas al centinela de Pompeya (que quedó convertido en estatua bajo la lluvia de lava, porque permaneció en posición de firme en su guardia al no llegar su relevo), pero un mínimo de responsabilidad, que el trabajador intente no llegar más de 15 minutos tarde a su turno, y que quien lo precede lo espere ese cuarto de hora, reclamando para el día siguiente como compensación, que el muchacho se presente 15 minutos antes, por ejemplo.

b) Poner barreras automáticas, como exige el Contrato de Concesión, y mantenerlas funcionando. Es decir, hacer valer ese 12% que la empresa proclama que gasta mensualmente en mantenimiento y que brilla por su ausencia. En realidad, el Contrato de Concesión no establece porcentajes en función de los ingresos. Se limita, como por lo demás es lógico, a fijar obligaciones básicas. La más básica es mantener el sistema funcionando correctamente. Que las puertas cierren cuando deben cerrar, que las barreras funcionen, que los frenos de los trenes funcionen… Pero como estamos tolerantes frente a tanta caradurez, como estólidamente nos tomamos las cosas en solfa, como tantos opinólogos que estuvimos escuchando hablar de estos 11 muertos y 228 heridos, y tal vez olvidarse de los 300 muertos anuales en pasos a nivel de Capital y GBA, vamos a explicar pacientemente que, si fuera verdad que aquí el vandalismo decide destruir todas las barreras por deporte, con $ 70.000 alcanza y sobra para arreglarlas todos los meses. Inclusive, con $ 70.000, el valor de un automóvil cero kilómetro, pueden ponerse barreras antivandálicas que nadie pueda destruir a no ser con un bazooka.

Lo cierto es que a los pícaros, a los irresponsables que viven de la teta del Estado, todo les suele salir muy bien. Todos sabemos que todas las barreras del Ferrocarril Sarmiento funcionan demasiado mal desde hace más de un lustro. No hace 15 días. Que la gran mayoría de las barreras está cerrada todo el tiempo. Que está cerrada todo el tiempo, y con la señal lumínica encendida los 60 minutos de cada hora para eximir a la empresa ferroviaria de responsabilidad frente a los accidentes.

La corrupción tiene un costo concreto y manifiesto, en vidas humanas, en integridades físicas, además de la miseria y la pobreza que devienen del dispendio y el favor a los amigos. Hace 8 años que vienen volcándose centenares de millones de pesos en esta concesionaria, sin efectuar un solo control serio, sin apercibir por ninguna de las tantas anormalidades que todo el mundo detecta a simple vista. Un organismo con 800 agentes, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), tiene sólo una decena de inspectores, que encima completan su sueldo con los regalos de las empresas. A nadie le importa. Y la prueba más definitiva de que a nadie le importa, es la forma en que se planteó el debate luego del espantoso accidente en la Estación Flores.


Links:

- Secretaría de Transporte de la Nación. Información subsidios ferroviarios mensuales. Enero 2011.

- Empresa TBA, información ídem.

- Secretaría de Transporte de la Nación. Información subsidios automotor mensuales. Julio 2011. General, RCC y CCP. Información estadística.

- Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Información estadística.

- Clarín: Pasos a Nivel.



Grupo Cirigliano

Subsidios del Estado Nacional

Empresa

Mensual

Anual

Grupo Plaza

$ 35 millones

$ 420 millones

Consultores Ecotrans

$ 25 millones

$ 300 millones

TBA

$ 55 millones

$ 660 millones

Participación en UGOFE

$ 35 millones

$ 420 millones

Totales

$ 150 millones

$ 1.800 millones